Recuerdo y no recuerdo XC

El
Sería más fácil para un hombre en mi situación, recurrir a la compasión,
y estirar la mano para mitigar el hambre y la sed.
Pese al estado que me encuentro, y con las magras fuerzas que me restan, las he dispuesto para recordar tu nombre.
Hoy por hoy, es un acto de amor, es lo que puedo dar, siendo este acto el más inconmensurable hacia ti.
¡Ay amor, que te tuve tan cerca! que al despertar te encontraba alojada en mi pecho, y te tuve en la oscuridad, mientras la noche volaba por la ventana.
La incomprensión de los hechos me rebalsa, y no encuentro el momento para remediar mis dicterios.
¡Ay amor!, si llorar sirve, lléname de lágrimas para el relevo, mientras yo estaré cerca del mar, para confundir mi llanto, con el suave respirar de las olas.
Así, nadie se va enterar que tu abandonas, y que yo sufro,
¡Ay amor que te tuve tan cerca!, tan cerca, ni el sol quema tanto cuando tú abrazas,
¡Ay amor que te tuve tan cerca!, tan cerca, que una mano es más inmensa que las estrellas.
Continuará…

Jorge J. Flores Durán 

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